11 agosto, 2022

El Ministerio se muestra predispuesto a dialogar con los médicos a través de CESM

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Imagen de la reunión de hoy

El sindicato ofrece colaboración a cambio de que los recortes no dañen más a los médicos y a la calidad del servicio público

 

  

El presidente y el secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (Albert Tomàs y Francisco Miralles, respectivamente) salieron hoy moderadamente optimistas de la reunión de trabajo que mantuvieron con la ministra de Sanidad, Ana Mato, y la secretaria general del departamento, Pilar Farjas.

El resumen del encuentro está contenido en el titular de esta información, y es que, en efecto, se ha aceptado la oferta de colaboración de CESM con las reformas que los médicos consideran necesarias para mantener a flote el Sistema Nacional de Salud (SNS), a cambio de que los profesionales sanitarios, en particular los facultativos, no carguen con el peso de la crisis en forma de rebajas continuadas de sueldos y retrocesos en las demás condiciones laborales.

Las representantes ministeriales acogieron bien este ofrecimiento de CESM y se mostraron dispuestas a abrir una vía permanente de diálogo con el sindicato.

Tal disposición se concretará en los 3 grupos de trabajo abiertos recientemente en la Comisión de Recursos Humanos del Consejo Interterritorial de Salud, concerniente a Retribuciones, Desarrollo Profesional y unificación de categorías para hacer efectiva la movilidad en todo el SNS.

Especialmente gratas resultaron a los oídos de los nuevos líderes de CESM (la junta directiva actual resultó elegida el pasado 1 de junio) las promesas de Ana Mato y Pilar Farjas de llevar adelante el Registro de Profesionales, dar solución al problema de los médicos especialistas sin título oficial (Mestos) y cuidar que los MIR españoles no tengan necesidad buscar trabajo en el extranjero ante la incipiente situación de paro que empieza a registrar ahora el sector.

El Ministerio animó a CESM a hacer propuestas en éstos y otros ámbitos, y a defender sus posiciones no sólo en los grupos de trabajo antes citados, sino también en el la mesa del Ámbito de Negociación para el Diálogo Social, de la que forman parte los principales sindicatos y que la Confederación quiere ver convertido en un espacio de diálogo resolutivo a nivel estatal sobre las condiciones que afectan a todos los médicos españoles.

Durante la reunión Mato dio asimismo a entender que podría retrasar hasta el año 2015 el plazo que tienen las comunidades autónomas para estatutarizar los médicos de cupo y de Asistencia Pública Domiciliaria (APD). Si se cumple esta posibilidad, sería la segunda vez que Sanidad prorroga la fecha límite para la estatutarización de estos dos colectivos –incluida en el decreto ley español de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS)– después de que el ministerio ampliara hace unas semanas el plazo previsto inicialmente para el 31 de diciembre de 2012 hasta finales de 2013.

Recortes a los médicos

En el trasfondo del encuentro, y como es lógico, estaban los tijeretazos salariales a que se está viendo sometida la profesión desde que el Gobierno presidido por Zapatero decretara en junio de 2010 una rebaja del 5% para todos los empleados públicos, que en el caso de los médicos superó el 7% por su carácter progresivo.

Esa tónica, y ahí está la huelga que estos días lleva a cabo el sindicato CESM-Madrid (Amyts) para demostrarlo, ha continuado después, hasta el punto de que los médicos han perdido de media desde entonces un 25% de su poder adquisitivo. Por la rebajas acumuladas y, también, por la disminución de guardias y recortes en complementos (en Carrera Profesional, particularmente).

CESM criticó esta situación y sugirió a la ministra que si la crisis se acaba algún día y se recuperan las actualizaciones salariales, la llamada progresividad debería ir entonces a favor de los médicos, a lo que Ana Mato respondió que le parecía justo que fuera así.

Real Decreto de “medidas urgentes”

Dado que el motivo de la convocatoria del Ministerio a CESM era, formalmente, abordar el desarrollo del Real Decreto 16/2012 sobre “medidas urgentes para la sostenibilidad del SNS” (promulgado en abril y que determina una reducción del gasto sanitario del 10%), el sindicato tuvo ocasión de exponer a Ana Mato que le parecen bien algunas medidas contenidas en el mismo, como poner freno al llamado turismo sanitario o el establecimiento en un futuro próximo de una cartera de servicios única para todo el Estado y donde se fijen las prestaciones que está en condiciones de ofrecer la sanidad pública.

Sin embargo, el presidente y el secretario general de la CESM hicieron ver a la ministra que éstas y otras medidas (no todas loables) contenidas en el citado real decreto no encaran el problema de fondo del SNS, que está necesitado de profundas reformas estructurales para hacerlo viable.

La Confederación sugirió que, como primera medida, el Estado debe dar una respuesta al déficit del SNS (entre 16.000 y 20.000 millones de euros), pues no hacerlo implica que los servicios autonómicos de salud van a seguir tentados de recortar donde les resulta más fácil: el sueldo de sus empleados.

Que los médicos están preocupados en este sentido lo demuestra las movilizaciones, ya aludidas, que tienen lugar estos días en Madrid, donde la Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts, adscrita a CESM), teme que el nuevo recorte salarial del 3,3% decretado por el gobierno autonómico para todos los empleados públicos, signifique para ellos un porcentaje sensiblemente mayor.

También en Andalucía y Castilla La Mancha se están produciendo actos de protesta por parecidos motivos. En la Comunidad Valenciana habrá huelga el día 28. Y la situación se vuelve ya el colmo en Baleares, donde a los médicos se les pide que devuelva parte del dinero cobrado a raíz de un acuerdo legítimo tras la huelga que CESM-Baleares convocó hace tres años. Es decir, que los facultativos de las islas no sólo perderían aproximadamente 1.000 euros en las nuevas nóminas, sino que además (de cumplirse la sentencia judicial que da la razón a los sindicatos de clase) tendrían, tal vez, que pedir créditos para pagar una deuda inexplicable. Se entiende así que el sindicato confederado haya convocado una huelga indefinida para el mes de julio.

Reformas estructurales

Lo dicho hasta aquí son sólo unos cuantos síntomas de una enfermedad, la que afecta al sistema sanitario público, que si hasta el momento no se ha revelado grave para los ciudadanos es porque los trabajadores sanitarios, en particular los médicos, siguen cumpliendo con su labor pese a que sus condiciones retributivas están muy lejos (cada vez más) de las que son propias en los países europeos con los que habitualmente nos comparamos.

No obstante, la Confederación es de la opinión de que la enfermedad de la sanidad pública existe, va a más y llegará un momento en que deje sentir sus secuelas en toda la sociedad. De hecho, el real decreto 16/2012, publicado en abril, sobre supuestas ‘medidas para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud’, ya contiene datos al respecto (más copago farmacéutico, exclusión de ciertos medicamentos…) que nos ponen en la senda de lo que probablemente irá a más, por la sencilla razón de que la elevada deuda sanitaria ahoga las arcas de las comunidades autónomas.

Ésta es la situación, y CESM, como ha venido haciendo en los últimos meses, recordó hoy a la ministra la necesidad de medidas estructurales para evitar que el problema y la calidad de nuestro SNS (una de la pocas cosas de las que podemos presumir los españoles) baje de grados.

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